La ROG Ally X no es una consola nueva. Es la Ally que ASUS tendría que haber sacado a la primera. Y esa frase, que suena a reproche, es en realidad el mejor resumen posible: un año después, la compañía ha reescrito los tres puntos flojos del modelo original —autonomía, memoria y ergonomía— sin tocar lo que ya funcionaba. La pregunta, entonces, no es si la Ally X es mejor. Es si mejora lo suficiente como para justificar el desembolso frente a una Ally original que hoy se encuentra rebajada.
Vamos por partes.
Los 4 criterios que deciden la compra de una consola portátil PC
Antes de comparar modelos, conviene fijar qué importa de verdad en esta categoría. No son los TFLOPs ni el número de gatillos programables. Son cuatro cosas:
- Autonomía real jugando. Una portátil que aguanta 45 minutos fuera del enchufe no es portátil, es un mini-PC con asa. El criterio manda por encima de casi todo.
- Memoria RAM disponible para el sistema y la GPU integrada. En APUs como la AMD Z1 Extreme, la RAM se reparte con la gráfica. Menos RAM = menos VRAM = texturas peores o caídas de frames en juegos modernos.
- Ergonomía en sesiones largas. Peso, agarre, disposición de sticks y gatillos. Se nota a los 20 minutos, no a los 20 segundos de la tienda.
- Conectividad y expansión. Un solo USB-C limita al usuario que quiere dock, eGPU o cargar mientras juega con periféricos. Ranura microSD y NVMe estándar M.2 2280 (no 2230) marcan la diferencia a medio plazo.
Con esos cuatro filtros aplicados, la conversación se estrecha muchísimo.
ASUS ROG Ally X: qué cambia respecto a la Ally original
El chip es el mismo: AMD Ryzen Z1 Extreme, la variante potente que ya montaba la Ally de 2023. Misma pantalla también —7 pulgadas, IPS, 1080p a 120 Hz con FreeSync Premium—. Ahí no hay salto. El cambio está en todo lo demás:
- Batería de 80 Wh frente a los 40 Wh de la Ally original. Literalmente el doble.
- 24 GB de RAM LPDDR5X-7500 frente a los 16 GB LPDDR5-6400 del modelo previo. Más cantidad y más ancho de banda.
- SSD de 1 TB en formato M.2 2280 (estándar), sustituyendo al 2230 de la Ally, que era una pesadilla para actualizar.
- Doble USB-C (uno de ellos USB4 compatible con eGPU tipo XG Mobile), frente al puerto único propietario del modelo anterior.
- Rediseño ergonómico: 678 g (78 g más que la Ally, pero mejor repartidos), grips más profundos, sticks con efecto Hall y gatillos rehechos.
¿Y el precio? La ROG Ally X se vende en España desde 899 € en la web oficial de ASUS y grandes cadenas. La Ally original con Z1 Extreme, cuando se encuentra, ronda los 599-649 € ya rebajada.
| Especificación | ROG Ally X | ROG Ally (Z1 Extreme) |
|---|---|---|
| Procesador | AMD Ryzen Z1 Extreme | AMD Ryzen Z1 Extreme |
| GPU | Radeon integrada RDNA 3 (12 CUs) | Radeon integrada RDNA 3 (12 CUs) |
| RAM | 24 GB LPDDR5X-7500 | 16 GB LPDDR5-6400 |
| Almacenamiento | 1 TB SSD M.2 2280 | 512 GB SSD M.2 2230 |
| Pantalla | 7″ IPS 1080p 120 Hz FreeSync | 7″ IPS 1080p 120 Hz FreeSync |
| Batería | 80 Wh | 40 Wh |
| Conectividad | 2× USB-C (uno USB4), microSD, Wi-Fi 6E | 1× USB-C propietario XG Mobile, microSD, Wi-Fi 6E |
| Peso | 678 g | 608 g |
| Sistema | Windows 11 Home | Windows 11 Home |
| Precio desde | 899 € | 599-649 € (rebajada) |
Autonomía: el cambio que más se nota
Aquí es donde el salto se justifica solo. En pruebas publicadas por medios como The Verge y Notebookcheck, la Ally X duplica de forma consistente la duración de la Ally original a igualdad de TDP. Traducido: donde la Ally aguantaba 1h-1h15 en un juego AAA a 15 W, la Ally X pasa de las 2h30. Y en modo 7 W con títulos indie o emulación, se acerca a las 6 horas.
Es la diferencia entre "consola portátil de sofá con enchufe cerca" y "consola portátil de verdad".
RAM y almacenamiento: pensando a dos años vista
Los 24 GB no son marketing. En juegos como Starfield, Cyberpunk 2077 con mods o Baldur's Gate 3, la Ally original se ahoga cuando el sistema tiene que repartir los 16 GB entre Windows, el juego y la VRAM asignada. Con 24 GB, la Ally X asigna hasta 8 GB a la GPU sin asfixiar a Windows. Se traduce en menos stutters y texturas cargando a tiempo.
El SSD en formato M.2 2280 es otro acierto silencioso. Cambiarlo por uno de 2 TB es trivial y barato; en la Ally original, el 2230 obligaba a comprar unidades más caras y escasas.
Ergonomía: pequeño pero relevante
Pesa más, sí. 678 g frente a 608 g. Pero el reparto de peso, los grips reesculpidos y los sticks con efecto Hall —que eliminan el temido stick drift a medio plazo— hacen que las sesiones de más de una hora sean notablemente más cómodas. Los que veníamos de la Ally original con las manos entumecidas lo agradecemos.
Doble USB-C: el detalle que abre puertas
El puerto USB4 permite conectar eGPUs estándar (Razer Core X, por ejemplo) sin depender del ecosistema propietario XG Mobile de ASUS, que además ha subido de precio y no ha recibido actualizaciones. Y el segundo USB-C significa que puedes cargar y conectar un hub al mismo tiempo. Suena obvio; en la Ally original, no lo era.
Alternativas reales en el mercado español
La comparación no se agota en ASUS. Hoy, en España, compiten de tú a tú:
- Steam Deck OLED (512 GB) desde 569 € en la Steam Store. SteamOS, pantalla OLED superior, autonomía similar a la Ally X pero con menos potencia bruta. Si juegas casi todo en Steam y no te importa renunciar a Windows, es la compra racional.
- Lenovo Legion Go desde 799 € con Z1 Extreme, pantalla 8,8" QHD+ y mandos desmontables. Más potente en pantalla, más aparatosa, autonomía inferior a la Ally X.
| Modelo | Chip | RAM | Batería | Pantalla | SO | Precio desde | Nota (1-10) |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| ASUS ROG Ally X | Ryzen Z1 Extreme | 24 GB | 80 Wh | 7″ IPS 1080p 120 Hz | Windows 11 | 899 € | 9,0 |
| ASUS ROG Ally (Z1 Extreme) | Ryzen Z1 Extreme | 16 GB | 40 Wh | 7″ IPS 1080p 120 Hz | Windows 11 | 599 € | 7,2 |
| Steam Deck OLED 512 GB | AMD Van Gogh custom | 16 GB | 50 Wh | 7,4″ OLED 800p 90 Hz | SteamOS | 569 € | 8,5 |
| Lenovo Legion Go | Ryzen Z1 Extreme | 16 GB | 49,2 Wh | 8,8″ IPS QHD+ 144 Hz | Windows 11 | 799 € | 7,5 |
Veredicto por perfil
Jugador exigente con biblioteca en Windows / Game Pass / emulación pesada → ROG Ally X. Los 24 GB y las 2h30-3h de autonomía real cambian por completo la experiencia. Es la consola portátil PC más equilibrada del catálogo actual. Nota: 9,0/10.
Usuario que quiere probar el formato sin gastar 900 € → ASUS ROG Ally original con Z1 Extreme rebajada a 599 €, aceptando batería justa y molestias al actualizar el SSD. Sigue siendo un producto válido, aunque a nuestro juicio se queda corta para durar tres años.
Jugador de catálogo Steam sin apego a Windows → Steam Deck OLED. Más barata, pantalla mejor, ecosistema afinado. Si te vale con lo que corre en SteamOS, la decisión es esa.
Para quien ya tiene la Ally original y funciona bien: no hay urgencia. El salto compensa si te frustran la autonomía o el SSD 2230 más que si te sobra potencia. Si te sobra dinero y juegas dos horas fuera del enchufe cada día, la Ally X es la compra. Si no, aguanta un año más.
Si estás en la duda más amplia entre PC portátil, sobremesa o consola, este repaso a los tramos de precio de PC gaming en 2026 ayuda a poner los 900 € de la Ally X en contexto.
Preguntas frecuentes
¿La ROG Ally X es más potente que la Ally original?
No en CPU/GPU: ambas usan el mismo AMD Ryzen Z1 Extreme. La Ally X rinde mejor en juegos que dependen de RAM y ancho de banda gracias a sus 24 GB LPDDR5X-7500 frente a los 16 GB LPDDR5-6400 de la Ally original, pero en potencia bruta de chip son iguales.
¿Cuánto dura la batería de la ROG Ally X jugando?
Con su batería de 80 Wh, entre 2h30 y 3h en juegos AAA a 15 W de TDP, y hasta 5-6 horas en títulos indie o emulación a 7 W. Aproximadamente el doble que la Ally original de 40 Wh.
¿Se puede conectar una eGPU a la ROG Ally X?
Sí. Uno de sus dos puertos USB-C es USB4, lo que permite usar eGPUs estándar (Razer Core X y similares) además del sistema propietario XG Mobile de ASUS. La Ally original solo permitía XG Mobile.
¿Merece la pena cambiar de ROG Ally a ROG Ally X?
Solo si te limitan la autonomía o la incomodidad del SSD 2230 en la Ally original. Si juegas casi siempre enchufado y no piensas actualizar almacenamiento, el salto de 599 € a 899 € no compensa. Para uso realmente portátil y sesiones largas fuera de casa, sí.
